¿Peluches para adultos es algo normal? Pues si no lo sabías, una encuesta reciente mostró que el 43% de los adultos admitieron tener todavía sus juguetes de peluche de su infancia.
Los peluches son una gran parte de nuestra infancia, un osito de peluche o un muñeco ayudan a nuestro desarrollo más de lo que somos conscientes. Cuando ponen a mi hijo en su propia cama o lo envían a la escuela, muchas veces estos juguetes de peluche se convierten en un consuelo.
Pero ¿por qué conservar estos peluches?
1. Comodidad
Dado que nos brindaron consuelo en nuestra infancia, nuestro cerebro está programado para reconocerlos como fuentes de consuelo incluso en la edad adulta. Por lo tanto, es posible que desees conservar uno para cuando estés estresado o ansioso.
2. Dormir mejor
Muchos adultos optan por utilizar a sus compañeros de peluche como almohada y algunos incluso tienen problemas para dormir sin ellos.
¡Así que no te avergüences de llevar a tu amigo de peluche a la cama!
3. Mejorar la salud mental
Sí, los psicólogos los recomiendan para personas que padecen trastorno bipolar, trastorno de estrés postraumático y otras afecciones de salud mental. Si no me cree, pregúntele a la Dra. Aniko Dunn, psiquiatra licenciada. D.

4. Seguridad
Tendemos a formar vínculos emocionales con nuestros juguetes de peluche, especialmente si son significativos, si nos los regalan en un momento especial o si nos los regala alguien especial. Nos sentimos mejor teniendo ese objeto especial con nosotros para “hacernos compañía”, sintiéndonos apoyados y un poco menos ansiosos sabiendo que esa persona está ahí con nosotros de alguna manera.
6. Curarse del trauma
Lo creas o no, un juguete de peluche puede ayudar a recuperarte de experiencias traumáticas en la infancia, especialmente cuando han pasado por negligencia o abuso por parte de uno de los padres.
La persona llega a amar incondicionalmente a un osito de peluche, y sin saberlo, a sí misma. Un peluche para adultos proporciona una salida para expresar emociones amorosas y aumenta la autoestima.
7. Recuerda la infancia
Si tuviste algún tipo de peluche durante tu infancia, tener uno similar evocará esos recuerdos acompañados de una sensación de nostalgia, que tiende a hacernos más felices.








